Practicar deporte aporta numerosos beneficios para la salud, pero algunas costumbres relacionadas con el entrenamiento pueden tener consecuencias inesperadas en la boca.
Las bebidas deportivas, la deshidratación, la respiración por la boca y el riesgo de golpes son algunos factores que pueden influir en dientes y encías. Esto no significa que practicar ejercicio sea perjudicial para la salud dental, sino que determinados hábitos alrededor del entrenamiento necesitan atención.
La Dra. Miriam Hinojosa puede ayudarte a identificar desgaste, sensibilidad, fracturas o problemas derivados de actividades deportivas y recomendar medidas preventivas según el tipo de ejercicio que realizas.
Bebidas deportivas: no siempre son necesarias
Uno de los hábitos más frecuentes entre quienes entrenan es consumir bebidas deportivas incluso después de sesiones relativamente cortas.
Muchas de estas bebidas contienen azúcares y presentan un nivel de acidez que puede favorecer el desgaste del esmalte cuando su consumo es frecuente. La American Dental Association incluye las bebidas deportivas entre las bebidas ácidas asociadas con un mayor riesgo de erosión dental.
El problema puede aumentar cuando se toman pequeños sorbos durante todo el entrenamiento, porque los dientes permanecen expuestos durante más tiempo.
Siempre que las necesidades deportivas individuales lo permitan, el agua puede ser una alternativa adecuada para mantener la hidratación sin exponer continuamente los dientes a azúcar y ácidos.
¿Qué es la erosión dental?
La erosión dental ocurre cuando los ácidos van provocando una pérdida progresiva de la superficie del diente.
A diferencia de la caries, en este proceso no es necesario que las bacterias sean las responsables directas del ácido.
Con el tiempo pueden aparecer:
- mayor sensibilidad;
- bordes dentales más transparentes;
- pérdida de brillo;
- superficies más lisas;
- dientes que parecen más amarillos;
- pequeñas fracturas;
- restauraciones que parecen sobresalir.
La ADA señala que la combinación de bebidas deportivas ácidas, reducción del flujo salival y deshidratación durante actividades físicas intensas puede aumentar el riesgo de erosión.
Respirar por la boca durante el ejercicio
Cuando el esfuerzo aumenta, es normal que muchas personas comiencen a respirar más por la boca.
El problema aparece cuando esto se combina con:
- poca hidratación;
- entrenamientos largos;
- bebidas azucaradas;
- boca seca frecuente.
La saliva es importante porque ayuda a neutralizar ácidos y proteger los dientes. Cuando la boca permanece seca, esa protección natural disminuye temporalmente.
Por eso, durante entrenamientos prolongados es importante mantener una hidratación adecuada.
¿Debes cepillarte inmediatamente después de una bebida deportiva?
No necesariamente.
Cuando los dientes han estado expuestos a bebidas muy ácidas, la superficie del esmalte puede encontrarse temporalmente más vulnerable.
Cepillarse inmediatamente puede aumentar el desgaste mecánico. Una recomendación práctica es enjuagar primero la boca con agua y esperar un tiempo antes de realizar el cepillado. Expertos citados por la ADA han recomendado esperar aproximadamente entre 30 y 60 minutos después de consumir bebidas deportivas antes de cepillarse.
Esto no significa que debas abandonar tu higiene después de entrenar, sino realizarla en el momento adecuado.
Golpes y traumatismos dentales
Quienes practican deportes de contacto tienen un riesgo evidente de recibir impactos en la cara, pero las lesiones dentales no ocurren únicamente en boxeo, fútbol americano o artes marciales.
También pueden presentarse durante actividades como:
- fútbol;
- básquetbol;
- ciclismo;
- patinaje;
- gimnasia;
- skateboarding;
- voleibol;
- deportes ecuestres.
La ADA recomienda utilizar un protector bucal correctamente adaptado en actividades deportivas con riesgo de traumatismos dentales u orofaciales.
Por qué utilizar un protector bucal
Un protector deportivo ayuda a amortiguar el impacto de un golpe y puede disminuir el riesgo de lesiones en:
- dientes;
- labios;
- lengua;
- mejillas;
- mandíbula.
Los protectores generalmente cubren los dientes superiores, que suelen estar más expuestos a traumatismos.
Existen distintos tipos.
Protectores prefabricados
Son económicos, pero su adaptación suele ser limitada.
Protectores de hervir y morder
Se calientan y se adaptan parcialmente a los dientes del usuario.
Protectores personalizados
Son elaborados a partir de la boca del paciente y ofrecen un ajuste individualizado.
Lo más importante es que el protector permanezca correctamente colocado y permita al deportista realizar su actividad de forma cómoda.
Un protector para dormir no sustituye al deportivo
Esta confusión es bastante común.
Una férula para bruxismo está diseñada principalmente para proteger los dientes frente al apretamiento o rechinamiento.
Un protector deportivo, en cambio, necesita absorber impactos.
La ADA señala que las férulas nocturnas y los protectores deportivos tienen funciones diferentes.
Si practicas un deporte de contacto y además utilizas una férula nocturna, cada dispositivo debe utilizarse para su función específica.
¿Qué hacer si se rompe un diente durante el entrenamiento?
Ante un golpe, lo primero es revisar la magnitud de la lesión.
Si un diente se fractura:
- enjuaga suavemente la boca con agua;
- evita seguir utilizando esa zona para masticar;
- aplica una compresa fría externamente si existe inflamación;
- busca atención dental.
Si un diente permanente sale completamente de la boca, se trata de una urgencia.
La ADA recomienda mantener el diente húmedo en todo momento. Si es posible, puede recolocarse cuidadosamente en su sitio sin tocar la raíz. Si no es posible, puede mantenerse en leche o en un producto específico para conservación dental mientras se obtiene atención inmediata.
El tiempo puede ser importante para intentar conservar la pieza.
Apretar los dientes durante el esfuerzo
Algunas personas aprietan la mandíbula cuando levantan peso, realizan ejercicios intensos o se concentran durante una competencia.
Si esto ocurre de manera constante, puede favorecer:
- tensión mandibular;
- dolor muscular;
- sensibilidad;
- desgaste;
- fracturas de restauraciones;
- dolor de cabeza.
No necesariamente significa que exista bruxismo nocturno, pero es un hábito que conviene observar.
Si después de entrenar notas que la mandíbula permanece cansada o que tus dientes están cada vez más desgastados, vale la pena mencionarlo durante tu consulta.
Los suplementos deportivos también merecen atención
No todos los productos para deportistas afectan los dientes de la misma manera.
Algunas bebidas, geles y gomitas utilizados durante entrenamientos contienen carbohidratos o azúcares y permanecen en contacto con la superficie dental. Expertos citados por la ADA también han advertido sobre la combinación de bebidas deportivas, dietas altas en carbohidratos y productos energéticos pegajosos en atletas jóvenes.
Después de consumirlos, beber agua puede ayudar a retirar residuos y disminuir el tiempo que permanecen sobre los dientes.
Hábitos sencillos para deportistas
Cuidar tu boca mientras entrenas no requiere una rutina complicada.
Puedes comenzar con medidas como:
- mantener una buena hidratación;
- priorizar agua cuando sea posible;
- evitar mantener bebidas deportivas durante horas en la boca;
- enjuagarte con agua después de productos ácidos;
- utilizar protector bucal cuando exista riesgo de golpes;
- cepillarte con pasta fluorada;
- limpiar entre los dientes;
- revisar cualquier fractura o sensibilidad nueva;
- acudir a controles dentales periódicos.
La prevención es especialmente importante para deportistas que entrenan muchas horas por semana o participan regularmente en actividades de contacto.
Qué puede revisar la Dra. Miriam Hinojosa
Si practicas deporte regularmente, la Dra. Miriam Hinojosa puede revisar aspectos como:
- desgaste del esmalte;
- sensibilidad;
- pequeñas fracturas;
- estado de resinas y coronas;
- signos de apretamiento;
- salud de las encías;
- erosión relacionada con bebidas;
- antecedentes de traumatismos.
También puede valorar si necesitas un protector bucal personalizado dependiendo del deporte que practicas.
Protege tu sonrisa también cuando haces deporte
Entrenar y cuidar tu salud bucal son objetivos totalmente compatibles. El problema aparece cuando ciertos hábitos deportivos se repiten durante meses sin conocer su impacto sobre los dientes.
Las bebidas ácidas frecuentes, la deshidratación, el apretamiento mandibular y los golpes pueden provocar cambios que inicialmente pasan desapercibidos.
Si haces ejercicio regularmente, practicas deportes de contacto, consumes bebidas deportivas con frecuencia o has notado sensibilidad y desgaste, agenda una cita con la Dra. Miriam Hinojosa.
Una valoración preventiva puede ayudarte a detectar daños tempranos, proteger tus dientes durante el entrenamiento y evitar que una pequeña molestia termine convirtiéndose en una fractura o un tratamiento más complejo.